18 de junio de 2011
Queridos amigos y amigas:
Cuando dormíamos anoche y muchos de nosotros soñábamos en español, comenzó a celebrarse en Australia El Día E, la fiesta de todos los que compartimos esta lengua en el mundo.
El Día E dura mucho más que un día, porque da la vuelta al mundo y terminará, cuando aquí sea mañana, en el medio oeste de los Estados Unidos de América.
Somos ya más de 500 millones de personas las que hablamos español, las que compartimos una misma lengua, nos entendemos a través de ella, crecemos con ella y creamos en ella.
Desde el año 2008 el Instituto Cervantes impulsa la celebración del Día E, una fiesta que cobra su verdadero sentido cuando es compartida por toda la comunidad hispanohablante en el mundo. Es nuestra voluntad, desde la concepcion misma de esta fiesta, que todos los países de lengua española, que todos los hispanohablantes –vivan donde vivan- nos apropiemos de ella y la celebremos, porque compartir una lengua que hermana a 500 millones de personas es un hermoso motivo para festejar juntos.
Este tercer año, El Día E vuelve a celebrarse de manera entusiasta en todos los centros del Instituto Cervantes en los cinco continentes. El objetivo es mostrar el vigor y el crecimiento de nuestro idioma común, la riqueza de los pueblos que lo mantienen vivo, la gran cultura que atesora y sigue brotando de él, el potencial que encierran las comunidades que lo hablan.
Las 78 ciudades del mundo en las que el Instituto Cervantes está presente festejarán hoy este Día, como en años anteriores, en los que 44 países acogieron esta celebración.
Nuestros centros mantendrán las puertas abiertas a lo largo del día, y en ellos estarán presentes todos los países hispanohablantes, de los que el Cervantes es altavoz gracias a la complicidad y cooperación constante de gobiernos, embajadas e instituciones culturales.
Ahora, cuando el Instituto cumple sus primeros 20 años, volvemos a empezar el Día E con una “Lluvia de palabras” que cae sobre los que las usamos y las hacemos nuestras al hablar, al recordar. Porque con ellas formulamos y pedimos deseos, contamos nuestros cuentos, decimos nuestras palabras de amor, como cada vez que cantamos una nana… Porque con palabras tendemos puentes con otros y con el futuro.
El español ha conquistado once Premios Nobel: seis hispanoamericanos y cinco españoles.
Y lo mejor de todo: el español no tiene dueño, es de todos los que lo hablamos.
¿No es una fortuna? ¡Festejémosla!