19 de octubre de 2007
La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, inaugurará mañana sábado, en el Instituto Cervantes de Pekín, la segunda fase del Curso de Formación para Traductores e Intérpretes de Español para los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008.
Este curso, que cuenta con un total de 97 alumnos, nació con el objetivo de proporcionar a estudiantes de ocho universidades de Pekín y Tianjín una formación integral que les permita afrontar con éxito el reto de traducir e interpretar a los integrantes de la delegación del Comité Olímpico Español durante las Olimpiadas.
Se trata de una iniciativa del Ministerio de Educación y Ciencia, que fue canalizada a través del Consejo Superior de Deportes. Colaboran la Subdirección General de Cooperación Internacional del Ministerio de Educación y Ciencia, la Consejería de Educación de la Embajada de España en China, el Instituto Cervantes y el Comité Olímpico Español.
Fotografías de ARTIUM y premios de traducción
Asimismo, Cabrera inaugurará en el Cervantes de la capital china la exposición “Extraños en el paraíso. Fotografía contemporánea en el País Vaco” con fondos del ARTIUM de Álava. La muestra incluye obras de artistas vascos como Ana Laura Aláez, Txomin Badiola, Darío Urzay, Miguel Ángel Gaüca o Alberto Peral.
En el marco de las actividades organizadas con motivo del Año de España en China, se entregará el Premio de Traducción Tinta China para estudiantes de español, al que han concurrido traducciones inéditas al chino de relatos cortos publicados en español. La convocatoria se extendió a todas las universidades chinas que cuentan con departamentos de español.
Mercedes Cabrera entregará el primer premio a la joven Xiaoyun Huang, recién graduada por la Universidad de Pekín y estudiante del Curso para Traductores e Intérpretes de Español para los Juegos Olímpicos, por su traducción de un relato de Miguel de Unamuno titulado “El amor que asalta”.
Por su parte, Li Bin, estudiante de cuarto año de la Universidad de Pekín, ha obtenido la mención especial del jurado por la traducción “San Valentín” del libro “El porqué de las cosas” de Quim Monzó.