Intervención de la directora del Instituto

Intervención de la Directora del Instituto Cervantes

Palacio Real de Madrid, 11 de octubre de 2007

Señor, Señora:

Me corresponde por primera vez, además de dar la bienvenida a todos los Patronos presentes, y de expresar mi cercanía con todos aquellos que, por razones inexcusables, no han podido asistir a esta sesión, dar cuenta al Patronato de los resultados del curso que acaba de terminar y presentar los planes que llevará a cabo el Instituto Cervantes durante el año académico que ahora comienza.

Pero antes quisiera agradecer al Presidente del Gobierno y al Consejo de Ministros la confianza que han puesto en mí. Ser la primera directora de una de las instituciones culturales españolas de mayor prestigio constituye todo un orgullo y un honor.

La labor de una institución de Estado tiene un tiempo propio, que es el del trabajo continuo, el de los proyectos a largo plazo y la visión de futuro. Por ello, debo dar las gracias a la tarea desarrollada por mis antecesores, y en especial por el Ministro de Cultura, así como por todos los trabajadores y responsables del Instituto. Me permitiré también levantar la mirada y proponer las líneas maestras de actuación no sólo del próximo curso, sino de un período que, en términos estratégicos, se habrá de extender en un horizonte de cinco años.

Decía el admirado don Francisco Ayala en un ensayo de 1943 que el idioma está unido a la vida y que participa de una fugacidad que lo mantiene en constante evolución. Por ello, atrapar el futuro de nuestra lengua es tarea imposible, pero en cambio resulta necesario preparar con reflexión y tiempo los cauces que permitan su máxima expansión internacional.

Los resultados del curso 2006-2007, que han sido excelentes, han tenido un elemento esencial en la creciente atención que están prestando los Ministerios de Educación de diversos países a la creación del Sistema Internacional de Certificación del Español como Lengua Extranjera que, impulsado por el Instituto, aprobaron el pasado mes de marzo en Medellín, ante Vuestras

Majestades y el Presidente de Colombia, rectores universitarios de todos los países hispanohablantes. Gracias a este sistema, se garantiza la calidad de las pruebas y se refuerza la unidad de la lengua, al tiempo que se abren nuevas perspectivas para nuestra industria editorial.

Lo mismo ocurre con el Plan curricular del Instituto, que se publicó el pasado curso en tres gruesos volúmenes y cuya edición en bolsillo acaba de aparecer. El Plan curricular guía a los profesores en todo lo relacionado con la enseñanza del español. Conviene destacar que ha sido un trabajo pionero, pues gracias a él el español ha sido la primera lengua europea en disponer de una obra de tales características.

Si el curso 2006-2007 se cerró con magníficas expectativas en el terreno de la Certificación del Español como Lengua extranjera, el nuevo curso se ha iniciado con una noticia más que relevante: la Academia Sueca ha asumido, mediante acuerdo, nuestra propuesta de que la página web de los Premios Nóbel esté a disposición de los usuarios también en español.

Los números hablan por sí solos de los excelentes resultados del año académico. Las matrículas subieron el 22% con respecto al curso anterior, hasta alcanzar las 142.000. Se celebraron casi 4.700 actos culturales, lo que equivale a una media de 22 actividades cada día del curso académico. Las bibliotecas tuvieron 711.000 lectores y el Centro Virtual Cervantes registró casi 2 millones de visitas mensuales. Finalmente, la red de Centros Acreditados y Asociados abarca, al día de hoy, a 98 instituciones de Europa, América y Asia.

El Instituto dispone, desde este año, de un plan de acción cultural que define los objetivos y estrategias de programación para difundir nuestra cultura, al tiempo que garantiza la calidad y el pluralismo y el diálogo entre civilizaciones, culturas y lenguas.

Tras la reunión del Patronato del pasado año, Vuestras Majestades inauguraron la nueva y magnífica sede central del Instituto en Madrid, que vino a unirse a la sede histórica radicada en Alcalá de Henares gracias a la

generosidad de su ayuntamiento. La sede de Madrid ha permitido desarrollar una amplia y diversa oferta cultural y ha sido lugar de encuentro de culturas, de proyectos, de iniciativas públicas y privadas, plataforma de irradiación internacional de la cultura en español, casa compartida por 500 millones de hispanohablantes.

La antigua cámara acorazada de los bancos que ocuparon previamente el inmueble, en la que hay casi 1.800 cajas fuertes, se ha transformado en la Caja de las Letras. En ella se guardará el legado secreto de escritores, pintores, cineastas, músicos, arquitectos, científicos o filósofos durante el tiempo que deseen. Ya lo han hecho tres de nuestros clásicos vivos: Francisco Ayala, Antonio Gamoneda y Antoni Tàpies.

El Príncipe de Asturias inauguró en el mes de julio cuatro nuevos centros en Brasil, situados en Brasilia, Salvador de Bahía, Curitiba y Porto Alegre. Además, han comenzado las actividades en Marrakech y en Tokio. El Instituto se instaló también por primera vez en la ciudad estadounidense de Seattle, en la canadiense de Calgary y en la islandesa de Reikiavik. Con ello, al día de hoy cuenta con una red constituida por 70 Centros y Aulas y con presencia en 41 países, además del Centro Virtual y del Centro de Formación de Profesores de Alcalá de Henares,

Vuestras Majestades inauguraron en marzo, junto al Presidente de la República de Colombia, el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebró en Cartagena de Indias. El foro más importante sobre nuestra lengua, que promueven de común acuerdo el Instituto Cervantes y la Real Academia Española, se trasladará en el próximo 2010 a Chile.

A ese respecto, el Instituto ha iniciado ya el diálogo y el trabajo conjunto con las instituciones de ese país para su realización. La fecha coincidirá con el Bicentenario de la Independencia de varias Repúblicas hispanoamericanas, entre ellas el de la república de Chile, y su Gobierno quiere dar a la celebración una especial trascendencia.

“Este lenguaje que hablamos, nuestro es por unos años, recibido lo tenemos de los hombres de ayer, en él están, apreciables, todos los esfuerzos que ellos pusieron en mejorarlo. Pues bien, este es mi llamamiento: que cuando nosotros se lo pasemos a nuestros hijos, a las generaciones venideras, no sintamos la vergüenza de que nuestras almas entreguen a las suyas un lenguaje empobrecido, afeado o arruinado. Este es el honor lingüístico de una generación humana, y a él apelo en estas mis últimas palabras."

Así se expresa Pedro Salinas en su “Aprecio y defensa del lenguaje”, en 1944. Transcribo, antes de exponerles los planes de futuro del Instituto, esta hermosa referencia del poeta del 27, porque el próximo año la lengua, todas las lenguas (y la española de manera especial por razones obvias) ha sido declarado, el pasado 16 de mayo, “Año Internacional de las Lenguas” por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El “Año Internacional de las Lenguas” en un mundo globalizado, en el que la información se mueve en tiempo real y en el que el conocimiento encuentra, cada día, nuevos cauces de difusión y enriquecimiento, ha de ser para el Instituto Cervantes también el año del impulso tecnológico. El año de la modernización sustentada en el uso creciente de la red y de las herramientas que ésta ofrece. El año de la creación y extensión de vínculos cada vez más sólidos con las nuevas generaciones de alumnos y usuarios, con los jóvenes de los cinco continentes que han hecho de las nuevas tecnologías parte consustancial de su vida cotidiana.

En los últimos tres años, gracias a la ingente labor desarrollada por mi antecesor y Ministro, ha aumentado la visibilidad del Instituto y su implantación. Hoy es una Institución con un peso incuestionable en el mundo, con 25 centros más de los que tenía en 2004 y con una sede central situada en pleno eje cultural de la capital de España. Es la referencia del idioma español y el buque insignia en la divulgación de la cultura española e hispanoamericana en los cinco continentes. Pero no debe bastarnos. El Cervantes debe protagonizar el más ambicioso proyecto de comunicación cultural de España en el exterior durante el siglo XXI.

Avanzar en la apertura de nuevas sedes. Trabajar para que su prestigio aumente, para que su implantación tenga más sólidas raíces. Esos dos objetivos, que forman parte de las señas de identidad del Instituto desde su nacimiento, van a presidir la gestión del próximo período.

Eso significa enriquecer al máximo nuestra oferta docente y poner a punto el Plan curricular implicando al colectivo de profesores del Instituto mediante cursos específicos. La edición en bolsillo facilitará su uso y ampliará el acceso a sus contenidos no sólo a profesores, sino también a alumnos y a otras personas interesadas en nuestros métodos de enseñanza.

A lo largo del curso que iniciamos vamos a celebrar una serie de encuentros con los distintos Institutos oficiales de lenguas extranjeras en España. El objetivo de ellos será promover la reflexión y el intercambio de experiencias entre los profesores. Y, de otro lado, consolidaremos, con la Universidad de Alcalá, el “Espacio de las Lenguas Ibéricas y Prehispánicas”, con sede en Madrid.

Estamos trabajando, también, en el diseño de una estrategia para la enseñanza del español a inmigrantes en colaboración con Ayuntamientos y Comunidades Autónomas y en la adecuación del Diploma de Español como Lengua Extranjera a las nuevas necesidades surgidas de los acuerdos internacionales.

Pero en la era digital y globalizada, allá donde no llega la enseñanza presencial, llegan las nuevas tecnologías. Vamos a potenciar, por ello, la enseñanza del español en el mundo a través del Centro Virtual Cervantes, que ya acumula casi 70 millones de visitas desde su creación y más de 100.000 páginas para profesores, estudiantes y traductores de español.

Vamos a integrar el Curso de preparación al Diploma de Español como Lengua Extranjera en formato digital en la plataforma de aprendizaje del Aula Virtual de Español como un curso más dentro de su campus virtual.

También se intensificarán los trabajos que, en colaboración con la Corporación Radiotelevisión Española, se vienen desarrollando para contar, en el plazo más breve posible, con el curso de español a emitir por su Canal Internacional, un curso que tendrá, estoy segura, su proyección, también, en el futuro Canal televisivo del Instituto Cervantes, que se emitirá por Internet.

Junto a ese impulso modernizador en el ámbito docente, nuestra presencia en el mundo seguirá teniendo una vía prioritaria: la implantación de nuevos centros con un Plan de expansión a cinco años que pondrá en primer plano reforzar nuestra presencia en América. En el Norte, extendiendo nuestra red en Estados Unidos con la apertura de nuevos centros en Boston, Houston, Los Ángeles y San Francisco, además de inaugurar oficialmente, en el primer trimestre de 2008, las nuevas instalaciones del de Chicago. Canadá será otro foco de expansión del Instituto en ese período. Terminarlo con dos centros en sus ciudades más importantes, Toronto y Montreal, sería un logro más que notable.

En el Sur, reforzaremos nuestra presencia en Brasil con la apertura de los de Belo Horizonte, Recife y Florianópolis, hasta contar con 9 centros al final del período. El desarrollo de líneas de trabajo conjunto con la Agencia Española de Cooperación Internacional es, en este ámbito, decisiva.

En Europa, la demanda nos obliga a ampliar una red que, al día de hoy, no dudo en calificar de satisfactoria. Abrir nuevos centros en ciudades como Kiev, San Petersburgo, Ankara y Salónica será otro de los objetivos a contemplar en el Plan.

Respecto a Asia, les diré que, aunque ya estamos trabajando en las próximas inauguraciones de los centros de Nueva Delhi y de Tokio, en breve daremos los primeros pasos para acometer, en el plazo apuntado, la apertura de cinco

centros más en ese activo y dinámico continente: me refiero a Seúl, Hanoi, Osaka, Singapur y Bangalore.

El África subsahariana no puede seguir siendo la gran asignatura pendiente del Cervantes. Johannesburgo, Lagos y Dubai son ciudades a contemplar en ese catálogo de actuaciones.

Es un plan ambicioso, sin duda. Sólo condicionable, bien es cierto, por los Presupuestos. Pero, aún cumpliéndolo en su totalidad, es claro que no podremos llegar, con centros, a todos los lugares en los que la demanda del español y de las otras lenguas oficiales de España lo hace necesario. Por eso, adonde no lleguemos, en ese plazo, con nuevos centros, llegaremos, sin duda, por una doble vía: de un lado, con las Aulas Cervantes, en colaboración con las Universidades; de otro, mediante la red, a través de las aulas virtuales que nos proporcionan las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información.

El Plan contemplará, por tanto, la extensión de nuestro tejido de Aulas a un ritmo de cuatro nuevas por año. Aunque no sea un objetivo fácil, el Plan contendrá una fuerte apuesta por la consolidación de los centros puestos en marcha en los últimos años y por la calidad en la prestación de nuestros servicios. Hablo de calidad hacia dentro, en la gestión y en la situación de los centros y de sus plantillas. Y hablo, también, de calidad hacia fuera, en la proyección de sus actividades tanto hacia el alumnado como hacia el público en general, en la oferta de servicios complementarios de los que se beneficien profesores y, sobre todo, alumnos, de los que participe, también, la sociedad civil. Diseñar y aplicar un Plan de empleo que racionalice plantillas y consolide al personal colaborador en el exterior, y elaborar un nuevo catálogo de personal de los Centros serán dos objetivos profundamente vinculados a la apuesta por la calidad. En este caso, “calidad hacia adentro”. La calidad hacia fuera se mide, casi siempre, en las facilidades de acceso de los usuarios a nuestros servicios. Vamos a crear una plataforma de pago de matrículas a través de nuestro portal, de tal forma que los alumnos puedan realizar ese trámite desde su ordenador personal.

Continuar con la modernización del Cervantes exige, también, concebirlo como una gigantesca operación comercial que ha de estar a la altura de la “gran operación de comunicación de España y sus lenguas, del español y de la cultura hispanoamericana” a la que hice referencia en mi toma de posesión.

Pero para avanzar en ese terreno es preciso hacernos más visibles en el mundo, estar más presentes en la vida cotidiana de los países en los que nos implantamos, tomar conciencia del enorme potencial económico del español, un activo cuyo valor alcanza, según los expertos, el 15% del Producto Interior Bruto de nuestro país y del conjunto de la comunidad hispanoamericana.

No olvidemos que una de las publicaciones de próxima aparición, promovida por el Instituto, tiene que ver con el valor económico de nuestra lengua y con su protagonismo en el desarrollo de las sociedades del entorno hispanohablante.

El papel del Instituto en la difusión y promoción de la cultura española e hispanoamericana ha crecido, en los últimos años en proporción geométrica. A lo largo del próximo período, mi empeño se orientará a reforzar ese papel y en incrementar las propuestas del Plan de Acción Cultural del Instituto. Y lo haré garantizando el acceso de los públicos y usuarios de nuestros Centros a la enorme riqueza cultural de que disponemos. Una riqueza que es plural y diversa, que se expresa en español, pero también en las otras lenguas de España, y que se traduce en propuestas estéticas diversas que conviven en la realidad literaria, cinematográfica, artística y de pensamiento, de nuestro país y de Hispanoamérica.

Son numerosísimas las propuestas culturales que el Instituto pondrá en marcha a lo largo del próximo año. Dar cuenta de ellas haría interminable mi intervención. Por ello, voy a destacar los hitos fundamentales que protagonizará.

En el otoño de 2008, promoveremos la exposición Historia del cine español en imágenes, un recorrido visual por las imágenes que han forjado nuestro cine, e incrementaremos nuestra colaboración en muestras y festivales. En ese año, el Instituto estará presente en 14 eventos cinematográficos, tanto en España como en el exterior.

Después de pasar por São Paulo, Londres, Manila y Estocolmo, el encuentro de autores españoles contemporáneos llegará en el próximo mes de diciembre a China y, a lo largo de 2008, tendrá una proyección en numerosos países y ciudades de los cinco continentes. A través del programa “Fronteras”, potenciaremos la interrelación entre la lengua española y otros universos literarios. Y con el ambicioso proyecto “Pensar en español” seguiremos promoviendo la imagen y el uso del español y el espacio iberoamericano del conocimiento, además de fortalecer y ampliar la presencia y la influencia internacional del pensamiento y la ciencia en lengua española.

El arte multimedia en espacios públicos acrecentará su oferta y daremos continuidad al programa, iniciado en 2007, “Los museos españoles de arte contemporáneo” mediante la organización de exposiciones a partir de los fondos de diferentes museos españoles.

Al principio me refería a la importancia de los nuevos públicos, del alumnado más joven. Pues bien, el Instituto Cervantes quiere atraer a los jóvenes a sus eventos culturales. Uno de los objetivos para 2008 es aumentar la participación de ese sector de la población en las actividades de música y en las artes escénicas.

Y, sin duda, seguiremos potenciando la presencia de escritores, artistas plásticos, músicos y cineastas españoles e hispanoamericanos en todos los países y ciudades en las que contamos con sedes y Aulas del Instituto.

Acompañaremos la ejecución del Plan de Acción Cultural con una fuerte apuesta por abrir el Instituto a la participación de la sociedad civil y con el diseño de un Programa de Patrocinios abierto a las distintas entidades, públicas y privadas, interesadas en el desarrollo y la promoción de la cultura y en la expansión de las iniciativas inversoras de España en el exterior.

En el ámbito de las nuevas tecnologías, el nuevo impulso de modernización que, sobre los avances conseguidos por mi antecesor, abordaremos, se concretará en la puesta en marcha de la nueva plataforma multimedia del Instituto antes de que concluya 2007.

Esa iniciativa, que nos situará definitivamente en el siglo XXI, vendrá acompañada de la creación de dos grandes portales para la difusión de la lengua y la cultura en español bajo los dominios español.es y española.es — los dos con eñe, conviene subrayarlo— de los cuales será titular pleno el Instituto Cervantes.

El objetivo de la nueva plataforma es aprovechar las oportunidades que brinda Internet para difundir contenidos relacionados con la lengua y la cultura españolas mediante la puesta en marcha, entre otras iniciativas, de:

La radio y la televisión por Internet. Con informativos culturales diarios y con una programación atractiva que ponga de relieve las actividades del Cervantes y las energías intelectuales que en él se mueven.

Los 72 portales bilingües de sus Centros y los 17 portales especializados y vinculados a las distintas áreas de la institución, como el Portal del Hispanismo o el Centro Virtual Cervantes.

El canal de noticias compartido con la agencia EFE y las versiones de todos los contenidos del Cervantes adaptadas a nuevos soportes.

Junto a ello, el Instituto producirá programas relacionados con sus actividades y con las capacidades y usos de la lengua. En ese marco cabe incluir la creación de un gran portal dedicado a los Congresos de la Lengua que incluirá textos, audios y videos con material relacionado con todos los congresos celebrados hasta ahora, comenzando por el que el pasado mes de marzo celebramos en Cartagena de Indias. La colaboración con la Real Academia y con el conjunto de las Academias de la Lengua será un eje esencial en el desarrollo de esa iniciativa.

En paralelo, la radio del Cervantes ha comenzado a preparar programas, tertulias, entrevistas y revistas de prensa relacionadas con sus actividades aprovechando los convenios suscritos a lo largo de los últimos meses con diversas Universidades y con Radiotelevisión Española.

La creación y desarrollo de un “banco de documentación audiovisual” al servicio de toda la estructura de Centros del Instituto y de los ciudadanos a través de Internet, la entrada en funcionamiento de un nuevo gestor de contenidos que actúe al servicio de instituciones y entidades como la Asociación de Revistas Culturales de España y las asociaciones nacionales de hispanistas, serán otras iniciativas de carácter virtual y potenciadoras de la cultura hispánica y de la lengua española a través de la red.

Pero la apuesta por las nuevas tecnologías no nos hace olvidar nuestra historia, las raíces del español y el valor simbólico de determinados espacios y territorios. Me refiero, de un lado, a la sede del Instituto en Alcalá de Henares, cuyo papel no sólo como Centro de Formación de Profesores, sino como foco de irradiación de cultura, vamos a potenciar convirtiéndolo en un lugar de referencia en la vida intelectual de la vieja y hermosa ciudad universitaria.

Y me refiero, de otro, a Soria, ciudad arraigada en nuestra tradición literaria y en la lengua española, que a lo largo de este año está celebrando, con el impulso del Gobierno, el Centenario de la llegada de don Antonio Machado, además de ser objeto de un Plan Especial de Actuación en el que se están implicando todas las Administraciones.

Para situar esta pequeña ciudad en el escenario internacional, para desarrollar todas sus capacidades y oportunidades, para hacer de ella un foco de atracción para el turismo idiomático y para cerrar un “Año Antonio Machado” en el que ha participado el Instituto dando el nombre del poeta a la biblioteca de su centro en Pekín , tengo la satisfacción de transmitirles la voluntad del Cervantes de celebrar allí la reunión de Directores de todo el mundo correspondiente a 2008.

Será un gran acontecimiento y una muestra clara de la voluntad del Instituto de proyectar a nivel internacional el enorme significado de las tierras de Soria en la cultura hispánica.

Entre otras razones porque “Soria es una escuela admirable de humanismo, de democracia y de dignidad”, tal y como lo escribiera, en 1932, don Antonio Machado.

Señor, Señora: concluyo.

Cuando acabe 2008, el Instituto estará presente en 73 ciudades de 42 países. Y si alcanzamos los objetivos que he planteado a medio plazo, en 2012 contaremos con un mínimo de 92 Centros y Aulas en nada menos que 49 países. Junto a ello, habremos duplicado el número de matrículas y de Diplomas de Español como Lengua Extranjera. Y pasado de dos a cuatro millones de visitas diarias en el portal de Internet, haciendo de la plataforma multimedia del Cervantes un instrumento imprescindible en el aprendizaje y buen uso del español en el mundo y un lugar de encuentro entre la actividad de nuestros centros y la demanda de cultura del mundo hispánico. Y estaremos en condiciones óptimas para hacer del español (y de las otras lenguas oficiales de España) una lengua no sólo de cultura, sino útil, práctica, eficaz, vinculada al desarrollo profesional y vital de decenas de millones de jóvenes en el mundo.

Son objetivos muy ambiciosos, sin duda. Pero creo que el prestigio del Instituto Cervantes y la enorme y creciente vitalidad que caracteriza la lengua y la cultura española e hispanoamericana nos lo demandan.

Muchas gracias.


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