Cuando hablamos otro idioma, o cuando comprendemos aunque sea un mínimo de la lengua de otros, nuestro mundo se expande y enriquece. El hecho de comunicar con alguien de otra cultura nos aporta una nueva perspectiva respecto de nosotros mismos. De este modo, construimos puentes que nos conducen hacia nuevas oportunidades… de trabajar, de viajar, de obtener becas, de comprender o, quien sabe, incluso de amar.
La diversidad lingüística de (y en) Europa es un motivo de orgullo y de celebración. Por ello, si tu lengua materna es el albanés, el turco, el maltés o el islandés o cualquiera de las tantas lenguas habladas a lo largo del continente e incluso más allá de sus fronteras, desde aquí te deseo un ¡Feliz Día Europeo de las Lenguas
Happy European Day of Languages!