El Consejo de Europa, a través de sucesivos proyectos en el ámbito de las lenguas modernas, viene desarrollando a través de su Consejo para la Cooperación Cultural una política lingüística dirigida a proteger y desarrollar la herencia lingüística y la diversidad cultural de Europa como fuente de enriquecimiento mutuo, así como a facilitar la movilidad personal y el intercambio de ideas. El Consejo ha dedicado gran esfuerzo a desarrollar un enfoque homogéneo de la enseñanza de lenguas basado en principios comunes y promueve el plurilingüismo a gran escala mediante la aplicación de instrumentos de referencia destinados a mejorar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje de lenguas.
Como fruto de las aportaciones de los Estados miembro del Consejo de Europa a los proyectos y conferencias que se han llevado a cabo en los últimos años en el ámbito de la enseñanza de lenguas, cabe destacar las tres siguientes iniciativas, de particular interés para los alumnos, profesores, responsables educativos, editores, autores de materiales didácticos y, en general, todas las personas interesadas en el aprendizaje y la enseñanza de lenguas europeas:
El Marco común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación es un documento que proporciona bases comunes para la descripción de objetivos, métodos y procedimientos de evaluación en el campo de la enseñanza de lenguas, por lo que puede utilizarse para la elaboración de programas, exámenes, manuales y cursos de formación de profesores en toda Europa. También describe niveles de competencia, lo que hace posible medir el progreso en el aprendizaje de cada persona a lo largo de su vida y comparar niveles y certificados más fácilmente.
El proyecto fue propuesto en un congreso internacional celebrado en Suiza en noviembre de 1991, con el fin de fomentar la movilidad, la comprensión y la cooperación para aumentar la calidad de la toma de decisiones, facilitando a los diferentes agentes relacionados con el mundo de las lenguas el intercambio de información y la reflexión sobre su práctica profesional.
Desde el primer momento se ha pretendido que el Marco común europeo de referencia sea integrador, transparente, coherente y agradable de usar. El equipo que realizó su primera redacción, compuesto por J. Trim, D. Coste, B. North y J. Sheils, reunió en el documento los resultados de muchos años de experiencia acumulada y una profunda investigación, con la idea de que su obra pudiese servir tanto en el ámbito nacional como en el internacional.
En el ámbito nacional se han venido desarrollando en los distintos países miembros experiencias piloto en las que el Marco de común europeo de referencia constituye un instrumento integrador que permite la revisión de los currículos nacionales y la planificación y la evaluación de otros nuevos. A escala internacional, el documento está resultando decisivo en el desarrollo, análisis y comparación de las políticas de educación en el ámbito de la enseñanza de lenguas.
El Instituto Cervantes se ha encargado de la traducción y adaptación al español de la edición original del documento.
Tomando como base el Marco común europeo de referencia, y con una visión que va más allá del campo específico de la enseñanza y el aprendizaje de las lenguas, el Consejo de Europa ha propuesto a los expertos en lenguas que diseñen un instrumento de evaluación que tenga en cuenta no sólo las destrezas lingüísticas del alumno o usuario de la lengua sino también su experiencia personal, sus trabajos y las relaciones internacionales en las que haya tomado parte. La aspiración es que todo ciudadano europeo llegue a tener un pasaporte en el que se vayan fijando las actividades de aprendizaje de lenguas realizadas a lo largo de toda la vida, no sólo en la enseñanza reglada sino también en relación con los viajes, contactos o experiencias profesionales.
El Portfolio europeo de las lenguas (European Language Portfolio) cumpliría, por tanto, una doble función:
El borrador inicial del proyecto considera la posibilidad de que el Portfolio incluya tres secciones:
El Consejo de Europa ha desarrollado una serie de documentos de descripción de niveles de competencia lingüística (Level descriptions for specific languages) que proporcionan modelos operativos de lo que los alumnos deberían ser capaces de hacer mediante el uso de la lengua en la vida cotidiana. El punto de partida de esta iniciativa se remonta al año 1971, fecha de la publicación de la primera edición de Threshold Level ("nivel umbral", en español). Existen adaptaciones de este documento a un gran número de lenguas europeas. El inventario práctico de especificaciones de este documento permite identificar el conocimiento y las destrezas que se requieren para alcanzar el "nivel umbral" en una lengua extranjera.
Hasta la fecha, además de la actualización de Threshold Level publicada en 1990, se han publicado Waystage (1991) y Vantage Level (1997), que describen, respectivamente, un nivel inferior y superior al nivel Threshold. Estos tres niveles han sido incorporados al sistema de niveles comunes de referencia del Marco común europeo de referencia para las lenguas. Existe traducción al español de la versión de Threshold Level de 1971 (Un nivel umbral, Publicaciones del Consejo de Europa, Estrasburgo, 1979). La Universidad de Salamanca se ha hecho cargo de la traducción de Vantage Level.